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Comprar una bici usada - escrito por Revista Cletofilia Hay veces que el presupuesto no da para la bici que ves en el aparador o la revista, pero te gustaría tener una cleta propia para poder circular por la ciudad y dejar a un lado el tráfico. No te frustres, aquí te damos unos consejos para armarte de una buena bici de “doble cachete” que lucirá como nueva.
La base La parte principal de una bici es el cuadro, es lo que soportará tu peso y el resto de las piezas que compongan a la bicla. Pregunta si lo han remendado o si a sufrido alguna fisura. Si es de acero es muy difícil que le haya ocurrido esto por un golpe, sin embargo, un cuadro de acero muy viejo, puede estar corroído. Los de aluminio son más flexibles y soportan muy bien el paso de los años. Revisa todas las uniones entre tubo y tubo.
Las ruedas Hay personas que compraron la bici y la dejaron parada durante años. Cuando esto pasa las llantas se resecan y se cuartéan. Fíjate en la cara de la llanta, ahí te puedes dar cuenta si están en buen estado. También en la superficie, pues podrían, por el contrario, tener mucho kilometraje y estar muy desgastadas. Si quieres cambiar de llantas, y piensas usar tu bici para la ciudad, te recomendamos unas llantas Slick. Lo siguiente será que cheques el rin. Gíralo, sí se mueve de un lado a otro no te preocupes, se puede arreglar. Pero si salta y lo vez ovalado, tendrás que comprar unos nuevos. Los que tienen forma de huevo ya no tienen solución...
Párale... Si no es de tu talla, mejor cambiar de opción Los frenos son esenciales para que estés a salvo. A menos que estés pensando en armarte una bici fixed, debes revisar bien este mecanismo. Lo primero será que le veas las gomas (también les dicen zapatas o pastillas) del freno. Son lo que más se desgasta con el uso. Si están muy rebajadas deberás cambiarlas para que no dañen la cara del rin, o la tuya si vas a dar contra el piso...
A tu medida Finalmente párate junto a ella. Admírala y súbete antes de pagar. Puede que sea una bici hermosa pero que te quede gigante, o que el gigante seas tú sobre esa miniatura de bicicleta. Si no es de tu talla no insistas y ve por otra opción. Si tus rodillas van muy flexionadas aunque el asiento ya vaya hasta arriba, la bici no es para ti. Si no tocas los pedales con el pie bien apoyado, necesitarás una más pequeña. Se trata de ir cómodos, pues de otra forma puedes lesionar tu espalda o rodillas. Si has encontrado la tuya, entonces puedes iniciar a “tunnearla” a tu gusto. Es la mejor parte: asiento del color que quieras, cambiar de pintura al cuadro, canastilla, pedales de color... Y al final, como nueva. Me gusta Fuente : www.cletofilia.com |
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