Tanto el gobierno como la iniciativa privada ofrecen un serie de opciones para quienes desean adquirir un bien inmueble a través de un préstamo.
Tener una casa propia es el sueño dorado de muchas personas. Estabilidad, sentido de pertenencia y seguridad son estados que acompañan la construcción de un patrimonio inmobiliario. El crédito hipotecario es una opción que permite dar este paso, sobre todo para quienes no cuentan con presupuesto que les permita desembolsar grandes cantidades.
El crédito hipotecario es un préstamo que se hace a largo plazo, mismo que está respaldado en la hipoteca de la casa o departamento que se compra. Si piensa tomar este camino es importante que antes haga un balance de sus gastos, de cuánto puede ahorrar y si cuenta con otro crédito que está pagando, así como de la puntualidad con la que realiza sus pagos.
El pago de las mensualidades de este crédito no debe exceder más del 30 por ciento de su ingreso al mes, ya que es importante tener en cuenta que será una cantidad que se pagará durante varios años. Luego conviene también elegir el tipo de crédito hipotecario que se solicitará, ya sea gubernamental o privado, en ambos casos existen varias opciones que pueden ajustarse a sus necesidades o posibilidades.
Los créditos hipotecarios gubernamentales son aquellos que se otorgan a los trabajadores que cuenta con seguridad social, es decir que cotizan en el Instituto Mexicano del Seguro Social o en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los trabajadores del Estado. Entre estas opciones se encuentra el Instituto del Fondo Nacional de Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), un crédito que otorga el gobierno federal con un financiamiento de hasta 180 veces salarios mínimos del Distrito Federal, con opción de hasta 300 veces salarios mínimos en créditos conyugales.
Otras posibilidad de créditos otorgados por el gobierno es el COFINAVIT, que se otorga a través del INFONAVIT en conjunto con un banco con un monto máximo de hasta 350 veces el salario mínimo del Distrito Federal. El FOVISSSTE, crédito otorgado por el gobierno federal a los trabajadores afiliados, ofrece hasta 507 mil pesos en créditos individuales y hasta 880 mil pesos en créditos conyugales. Un camino más es el de la Sociedad Hipotecaria Nacional, créditos otorgados por el gobierno federal a través de una Sociedad Financiera de Objeto Limitado (SOFOL); el monto máximo de crédito varía de acuerdo a la capacidad de pago del solicitante, y se puede financiar hasta el 90 por ciento del valor de la vivienda.
En cuanto a los créditos hipotecarios privados, la mayoría de los bancos ofrecen esta posibilidad. Una buena opción para comparar entre las diversas opciones son los simuladores de crédito que tienen los bancos en sus páginas de Internet, donde se ingresa datos como el monto a solicitar, la tasa de interés, en enganche, entre otros. El simulador dará como resultado el monto de la mensualidad, qué porcentaje se abonará al capital y a los intereses.