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Autor
Diseño de jardines Iztapalapa, Distrito Federal Tel: 5556747268 |
Ponencia en el XXXIII Congreso Mundial de IFLA - escrito por Miguel A. Medina XXXIII CONGRESO MUNDIAL DE IFLA FLORENCIA, ITALIA, 1997 prof. arch. MIGUEL A. MEDINA
Buenas tardes a todos Ustedes, es un honor para mí el poder dirigirles estas palabras en el marco del trigésimo tercer congreso mundial de IFLA.
Les presentaré algunos aspectos de un trabajo de investigación a nivel regional y de sitio realizado durante ocho meses por un grupo interdisciplinario.... que nos llevó a conocer los pormenores de la obra paisajística ejecutada por un grandísimo Rey, el Acolhuatecutli Netzahualcoyotl acolmiztli “coyote ayunador, brazo de león”, Rey de los acolhuas en el siglo quince; en un Sitio llamado El Tetzcotzinco.
El Tetzcotzinco es una pequeño peñón de paredes coloradas que guarda como un “silo mágico” las semillas de lo que fue la planeación ambiental, la arquitectura de paisaje y el diseño de jardín en el México antiguo. Es por ello imposible agotar su descripción en un espacio tan breve, sin embargo, intentaré acercarles un poco al conocimiento de esta maravilla arquitectónica y paisajística.
Este cerro “sagrado” (recordemos que las culturas antiguas daban connotaciones cosmogónicas a los elementos de la naturaleza) se encuentra en la Cuenca de México localizada en el altiplano central a dos mil cuatrocientos metros de altitud, es parte del pie de monte de la sierra nevada, en donde se encuentran los majestuosos volcanes Popocatepetl e Iztaccihuatl y representa la culminación de una serie de esfuerzos por controlar los sistemas hidráulicos y productivos de la cuenca realizados durante siglos y que alcanzaron su plenitud precisamente en el siglo quince con el Rey Netzahualoyotl. (Estos son los cinco lagos históricos de la cuenca de México (Chalco, xochimilco, tetzcoco, xaltocan y zumpango) y los treinta y tres ríos que les tributaban sus aguas. Aquí el Rey construyó entre otras obras el albarradón que separaba las aguas dulces del lago de tenochtitlan de las salobres del lago de tetzcoco y permitió el control de las inundaciones).
Bueno, la realización del Tetzcotzinco se inscribió dentro de la estrategia ideada por el Rey para hacer producir alimentos y riqueza específicamente en el Acolhuacan, que era el territorio cabecera de su imperio. El Acolhuacan tenía dos partes, la meridional y la septentrional y en esta se crearon tres sistemas de regadío (el norte, el central y el sur). Para ello fue necesario canalizar el agua provenientes de los manantiales ubicados en las montañas y conducirlas através del piamonte hacia la planicie lacustre generando en las laderas de cerros y colinas terrazas de producción agrícola de alto rendimiento.
El tetzcotzinco es el elemento más conspícuo del sistema de regadío sur (Este es el sistema de regadío sur, aquí se encontraba el manantial de texapo y aquí el de xochitla. El recorrido era de aproximadamente doce kilómetros y para llegar al Tetzcotzinco, ubicado aquí, tuvieron que construir dos terraplenes de gran magnitud en cuyos lomos llevaron el canal moldeado con argamasa. Toda esta obra hidráulica es de una belleza extraordinaria), y fue en el Tetzcotzinco donde el sabio Rey mandó construir su palacio favorito que fue además fortaleza militar, escuela de ciencias y artes y xochitepancalli o “casa de las flores” denominado actualmente jardín botánico.
El cerro es lo que los antiguos mexicanos llamaban un “cerro chueco” que tiene dos “narices” muy pronunciadas (la oriente y la poniente) y dos laderas extensas (la norte y sur) que presentan muy claramente la ambivalencia del trabajo paisajístico realizado allí: la ladera norte está totalmente cubierta por un bosque de Quercus casi intocado y la ladera sur está totalmente labrada y cultivada.
Los accesos al cerro son tres, el más importante es la calzada que sube por el lado norponiente y que antiguamente tenía quinientos veinte escalones. Los accesos llegan a una calzada perimetral ubicada a cien metros de altura sobre las laderas del cerro y que enlaza cuatro estructuras muy importantes conocidas como el baño de Tetzcoco, el baño de Tollan, el baño de Tenayuca y el colector oriente. Esta calzada presenta una diversidad de secuencias visuales y de escala muy rica y de una gran belleza y tiene, en casi todo su recorrido, el motivo principal de la composición del Tetzcotzinco que es el agua en canal.
El agua llegaba al tetzcotzinco através del terraplén que lo conecta con el cerro Metecatl y se recogía en el colector oriente para repartirse a partir de ahí a las diferentes estructuras de riego, de esparcimiento y de uso doméstico.
De la estructuras hechas para el esparcimiento sin duda las de los baños son las más sobresalientes por su geometría, su ejecución, su escala, su localización y un sin fin de valores mas. El baño conocido como de Tenayuca o baño del Rey forma parte del conjunto de acceso al palacio real en el cual destaca la escalera del rey labrada en la roca con una precisión matemática y que en su estado original, con sus alfardas completas, estucadas y policromadas debió haber sido una joya única de construcción.
Del palacio real solamente quedan vestigios del ala central pero por las investigaciones que realizamos sabemos que existieron elementos de paisaje interior como cascadas, estanques, canales y jardines entrelazados con los patios y zonas de habitación. Por último y lamentando el poco tiempo que tenemos para mirar el Tetzcotzinco, diré que el palacio ocupaba gran parte de la ladera sur, misma que fue poblada con plantas, principalmente odoríferas, que el Rey hizo traer de diferentes regiones de su reino, sobre todo de zonas tropicales, para aclimatarlas debajo de las copas de árboles de Eysenhardtia polystachia y Esquinus molle. Esta ladera se irrigaba vertiendo agua desde depósitos ubicados en la calzada perimetral, misma que al chocar contra las rocas se pulverizaba creando un efecto de lluvia y una atmósfera similar a la que estas plantas gozaban en sus lugares de origen. Es muy importante anotar que la flora introducida dio carácter, diversidad, color, olor y riqueza a los sitios donde se manejó, en tanto que la flora nativa aportó estructura, identidad, textura y una gran fuerza expresiva al magnífico jardín.
Espero que este brevísimo recorrido por el Tetzcotzinco alcance a darles aunque sea una mínima idea de la sensibilidad y exquisités del gran Rey y de la maravilla que encierra su obra paisajística.
Para terminar les diré que uno de los objetivos que perseguimos con esta investigación fue el de generar no sólo conocimiento sobre lo que es nuestra herencia cultural, sino también, a partir de este conocimiento y su confrontación con nuestra realidad actual, comenzar a teorizar acerca de lo que podrá ser la arquitectura de paisaje mexicana del siglo próximo. Así quiero compartir con Ustedes las siguientes reflexiones que pretenden cabalgar sobre una frase que el poeta José Emilio Pacheco nos ha entregado a los mexicanos: Nuestro pasado tiene mucho futuro.
Arquitectura de paisaje y diseño de jardín son dos componentes de una manera más amplia de enfrentar el problema de la ocupación del espacio por el hombre, en términos éticos, filosóficos, sociales, políticos, económicos, funcionales y estéticos.
La planeación ambiental de escala regional es el instrumento idóneo para crear modelos de desarrollo rural, urbano y mixto dentro de una política coherente de obras de adecuación del medio físicoambiental, explotación de los recursos naturales, seguridad, funcionamiento, disfrute y crecimiento regulado de los asentamientos humanos, preservación de los valores del medio natural e inducción de nuevos paisajes en el entorno humano.
Para que la arquitectura de paisaje y el diseño de jardín produzcan un modelo eficiente de interacción equilibrada del hombre con el espacio y su medioambiente deberán inscribirse dentro de la planeación ambiental através de un proceso teórico inicialmente y práctico posteriormente. Si no existe esta condición se formularán solamente tentativas aisladas y de poco peso específico frente a los graves problemas que plantea el crecimiento demográfico, la escasez de recursos económicos y materiales, el hacinamiento, el crecimiento urbano, la sobreexplotación de los recursos naturales, la extinción de especies, la contaminación en todos sus tipos y niveles y la ignorancia.
El diseño de paisaje es casuístico.
Contempla las condicionantes únicas e irrepetibles del caso de estudio, análisis, investigación o diseño y relacionado con la planeación regional da respuesta en términos de espacio, forma, economía, medioambiente, funcionamiento y tecnología a problemas específicos de orden humano, social, político y ambiental dentro de un marco o concepto global de solución.
Los niveles de respuesta están determinados por las circunstancias históricas en que se produce el hecho paisajístico y en todo caso el diseño debe tender a modificar positivamente y desde una perspectiva ética, filosófica y estética, las condicionantes que obstaculizan el pleno desarrollo humano.
El diseño de paisaje tiene una base conceptual.
Es necesario pensar el espacio y el ambiente en términos filosóficos. Para los mexicanos (un pueblo mestizo) es inevitable partir de la fusión de cosmovisiones antiguas, ideas humanísticas, idealistas y materialistas, valores humanos, religiosos, éticos y morales que en conjunto conforman su experiencia y memoria colectiva para generar conceptos filosóficos de diseño.
En el cuerpo de tales conceptos estarán, sin duda, ideas sobre conservación, desarrollo y celebración de la vida humana; respeto por todas las formas de vida animal y vegetal y preservación del entorno natural que da sustento a estas formas de vida; explotación ordenada y ponderada de los recursos naturales ; reflexiones profundas sobre la relación del hombre, la tierra y lo divino ; meditaciones acerca de las expectativas humanas respecto del poder, la riqueza, la distribución, el humanismo, la recreación, el hedonismo, el lirismo, la precisión, la gracia, lo simple, lo complejo y lo ordenado. Integración de contextos, historia, cultura, contemporaneidad y manejo de tecnología.
Los aspectos funcionales del diseño también se corresponden con el pensamiento creativo y su planeación encuentra su base en conceptos de prevención y solución de conflictos tales como la erosión, la variabilidad climática o inestabilidad del suelo, la falta de drenaje o susceptibilidad a la inundación, la pérdida de energía o la obstaculización del intercambio energético, la desestabilización de nichos ecológicos y pérdida de especies vegetales y animales. Otros como la pérdida de vigilabilidad o control humano del espacio y los elevados costos de mantenimiento.
De igual manera los conceptos funcionales de diseño facilitan el desplazamiento del hombre en el espacio y su ocupación, la interrelación humana, el balance entre entorno construido y entorno natural, la clara percepción e interpretación del hombre respecto de los hechos ocurridos en su medioambiente y la realización de todo tipo de actividades humanas y funciones del medio natural.
El diseño de paisaje contempla conceptos económicos que determinan el monto de las inversiones en obras y proyectos. La pauta primordial de tales inversiones está en la relación costo-beneficio: nada es tan caro como lo que no sirve para nada o sirve para muy pocos.
Los conceptos económicos de diseño están encaminados a promover la producción, la distribución, el beneficio común (en una amplia gama de variables), el uso, recuperación y crecimiento de recursos humanos, financieros, materiales, tecnológicos y naturales.
De la mano del pensamiento económico está el social y político. No se puede pensar en la economía de un proyecto sin considerar conceptos sociales de diseño como la participación del trabajo humano y el fortalecimiento o mejoramiento de la calidad de vida de los individuos animales, vegetales y humanos o conceptos políticos como la participación y convivencia democrática, el consenso y la conciliación de intereses, necesidades y expectativas.
Así mismo, el diseño de paisaje se elabora en base a un número indeterminado de conceptos espaciales que son producto del trabajo técnico producido en el transcurso de siglos por grupos humanos diferenciados, en condiciones fisicoambientales específicas y en estadios de evolución determinados para adecuar el espacio natural a las necesidades de su desarrollo integral. La teorización posterior al hecho técnico concreto es condición ineludible para generar conceptos espaciales de diseño con los cuales enfrentar el problema de la ocupación del espacio, su utilización y explotación, el funcionamiento de los seres vivos en él, las formas y el lenguaje que le darán expresión, la economía de su utilización y la obtención de beneficios a todos los niveles de interacción.
Los conceptos espaciales de diseño determinan la morfología del paisaje construido y permanecen constantes en el decurso de la historia. Se expresan en un lenguaje específico que corresponde al avance de las condiciones técnicas y materiales que posibilitan que se produzca el hecho del diseño y manifiestan los principios que lo rigen y cómo se han manejado en el espacio y el tiempo. Me gusta |
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