Reforma Fiscal

Reforma Fiscal


Autor

Oliver Abogados
Tlalpan, Distrito Federal
Tel: 01-55-30895020

Reforma Fiscal - escrito por Dylan Oliver Delgado

 

Nuevamente comienzan las negociaciones, encontronazos, descalificaciones y discusiones respecto a la ya tan traída “reforma fiscal”, que durante décadas se ha venido manejando sin poder concretarse de manera definitiva.

         Dicha reforma es necesaria para poder encausar al país por el rumbo del desarrollo sostenido que incentive la reactivación de la economía y fomente el consumo interno.

         Ahora bien, no hay que perder de vista que nos encontramos frente a una coyuntura electoral, en la que como en todas las anteriores, comenzamos a ver curiosos y sorpresivos avances en reformas “importantes” para el país, atribuyéndose los distintos grupos políticos la autoría de las mismas con la finalidad de allegarse de simpatizantes y de posibles “votantes” a su causa.

         Lo es así, con el actual jaloneo fiscal, iniciado por el Partido Revoucionario Institucional con la inicial propuesta de reforma a la Ley del Impuesto al Valor Agregado y reducir su tasa del 16% al 12% y aplicación generalizada a alimentos y medicinas, dejando de lado los productos de la canasta básica.

         A lo cual, personajes del Partido político en el poder han calificado incluso como “sexy” dicha propuesta, pues en principio resulta “atractiva” pues por un lado se baja la tasa gravable, pero por otro se amplía la base del mismo, lo cual podría generar mayores recursos por dicho impuesto.

         Ahora bien, tal propuesta ha sido objeto de innumerables descalificaciones sobre su viabilidad y beneficios, pues señalan que se afectaría a la clase más desprotegida, aunado a que según no habría mayor recaudación sobre dicho impuesto, al menos en el corto plazo.

         Sin embargo, dichas críticas han venido sin una contrapropuesta “viable” y sustentable, limitándose a su descalificación y, al surgir el respaldo a dicha propuesta de diversos organismos de la iniciativa privada como COPARMEX, CCE, CONCAMIN, entre otros, las distintas facciones de los Partidos Políticas comienzan a disputarse su autoría, sin ahondar en dicha propuesta y posibles variables, a efecto de hacerla posible y viable con relación a la realidad y necesidades de nuestro país.

         No obstante ello, la discusión hacia una reforma fiscal integral, necesaria y aplazada ya por décadas, debido a la incompetencia y jaloneos políticos de los “personajes” que integran el Congreso de la Unión, permanece estancada y sin mayores avances que lo referente al impuesto al consumo (IVA).

         Sin embargo, ha habido aisladas propuestas referentes a la revisión de la Ley del ISR, con la única propuesta de reducir la tasa del 30 al 25% nuevamente y sin mencionar lo referente a los diferentes regímenes especiales dentro de la misma que favorecen la evasión fiscal, así como otras voces que se han pronunciado por la desaparición del Impuesto Empresarial a Tasa Única, sin realizar propuesta alguna sobre la eliminación de privilegios fiscales.

         En la actualidad existen diversidad de impuestos por los cuales el Gobierno Mexicano se financia para el gasto público, sin mencionar el sangrado fiscal que realiza a Petróleos Mexicanos, y no contempla de manera alguna, ni a mediano ni a largo plazo, una reforma fiscal integral, pues a pesar de que presume un ahorro anual por 20 millones de pesos, lo cierto es que no aclaran en qué se invierte dicho ahorro, pues bien es cierto que el grueso del presupuesto va encaminado a las instituciones de seguridad, sin resultados concretos, por lo menos a corto plazo, dejando de lado diversas inversiones en infraestructura para reactivar el mercado interno, pues lejos de redirigir recursos a protección de la pobreza, debería invertirse en proyectos productivos que detonen inversión y generación de empleos para combatir y no proteger a la pobreza!

         Sin embargo, de las pocas propuestas dirimidas escuetamente en el ámbito político, adquiere, para un servidor, relevancia la realizada por el Senador Manlio Fabio Beltrones, en el sentido de buscar reformas que eliminen privilegios, pues de las propuestas manejadas, incluyendo las de organismos empresariales, no hay una que así lo proponga.

         Es importante recordar que el Impuesto Empresarial a Tasa Única fue creado como un impuesto de control a efecto de disminuir, más no erradicar, la evasión fiscal, gravando el ingreso, como complementario al Impuesto Sobre la Renta, resultando que en términos fiscales y dependiendo del resultado fiscal mensual, se cause uno u otro, sin embargo, los diversos regímenes especiales y estímulos fiscales propician que algunos contribuyentes, e especial, los “grandes” no causen ni enteren ni uno ni otro, debido a las artimañas contables que hay para evadir el pago de los mismos.

         Ahora bien, si de acuerdo a dicho Impuesto Empresarial a Tasa Única se causa a tasa de 16% general, sobre los ingresos percibidos en el período, deduciendo únicamente aquéllos rubros “estrictamente necesarios” para la obtención de dicho ingreso, porque no poner atención en el mismo, sugerir una tasa progresiva del 15 hasta el 20%, dependiendo del nivel de ingresos, eliminando los regímenes especiales existentes en la Ley del ISR, que si bien en su tiempo se crearon para el apoyo o fortalecimiento de algunos sectores productivos, en la actualidad ya no cumplen su función, sino que por el contrario, permiten la evasión y en su caso establecer facilidades tributarias para aquéllos que fomenten la inversión o generación de empleos en un margen que tampoco permita la evasión, sino establecer algún incentivo temporal, no mayor a seis meses que incentive la realización de proyectos productivos.

         Por otro lado, y sí, coincido con la propuesta Priísta de gravar el consumo, pues con ello se combate al sector informal, reduciendo la tasa y ampliando la base, exentando a productos de la canasta básica y en todo caso, como se ha venido manejando en los últimos días, proporcionar un comprobante fiscal con el cual el contribuyente registrado obtenga la devolución o acreditación del 3% de dicho impuesto, tal y como se maneja en Brasil.

         Asimismo, es importante una simplificación fiscal, pues ello favorece no sólo la evasión y defraudación al fisco, sino que los hace más complicados de pagar, necesitamos legislación más concreta, compilada que favorezca la forma de pago de los impuestos, pues como dije líneas arriba, existen diversidad de impuestos, señalados en distintos ordenamientos que confunde y dificulta su conocimiento y pago.

         Resulta increíble que por decidia de los legisladores y autoridades administrativas, se siga permitiendo el ahorcamiento constante a una sola clase social que resiente el peso de las finanzas públicas, favoreciendo a los que más tienen e ignorando a los más desfavorecidos, lo que a la larga puede desembocar en tensiones sociales insostenibles, sólo hay que recordar que las grandes revoluciones fueron originadas precisamente por las cargas tributarias.

         Ello, es una breve, humilde y escueta propuesta de un servidor sobre una posible “Reforma Fiscal Integral”.

 

         Para cualquier comentario, me reitero a sus órdenes.

 

Lic. Dylan J Oliver

 



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Nadie en 31/12/69
Gracias Maricruz por tu comentario, pero el anterior artícuo no es descriptivo sobre la reforma fiscal 2011, sino una propuesta de un servidor de Reforma Fiscal Integral, respecto a tu pregunta te puedo decir que el porcentaje deducible de consumo en alimentos sigue siendo igual, de 25% dentro de la circunscripción del domicilio fiscal y hasta un 100% fuera de ella, variando por kms. de distancia.

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Nadie en 31/12/69
para hacer deducible los gastos por consumo de alimentos, cual es el porcentaje a aplicar de acuerdo a esta reforma 2011

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