La renta de departamentos es un momento muy importante en la vida de varios participantes de dicha transacción. Por un lado se encuentra quien vivirá allí durante una determinada cantidad de tiempo, haciendo de ese su hogar provisorio, depósito de sueños y esperanzas. En el otro lado está el dueño del inmueble, quien a través de la renta de departamentos tratará de justificar la inversión y además, obviamente obtener una ganancia.
Muchas veces en la renta de departamentos hay intermediarios, como ser una inmobiliaria o un agente de bienes raíces, pero es interesante saber qué pasa cuando no están. Los factores que cambian son varios, muchos positivos, otros tal vez no tanto.
Dentro de los factores positivos de no contar con intermediaros a la hora de llevar adelante una renta de departamento, el primero y obvio es el económico. El mismo dinero irá directo al dueño del lugar, permitiéndole recuperar más rápido su ganancia. También el precio puede ser menor a otros departamentos con lo que la posibilidad de que la renta del departamento se acreciente.
Otro aspecto positivo de la renta de departamentos sin el uso de terceras personas en el proceso es el contacto con el inquilino. Conocerlo y lograr una empatía con él puede ser la diferencia entre un inquilino que no le importe el lugar y sea descuidado, a otro que lo cuide como si fuera su hogar definitivo.
Tal vez una arista algo incómoda de la falta de intermediarios en la renta de departamentos sea tener que estar continuamente pendiente de lo que sucede, del cobro de la renta, las posibles reformas, arreglos, etcétera. De la otra forma sencillamente se debería preocupar por el hecho de que la inmobiliaria o agente de bienes raíces le dé el dinero.